domingo, enero 23, 2011

Guia de Berlin (7). Sachsenhausen.

 Realmente os debo confesar que tenía muchas ganas por visitar el campo de concentración de Oranienburg, mas conocido como Sachsenhausen. Puede que a muchas personas les resulte aprensiva la experiencia, pero aunque sea solo por curiosidad es necesario hacer un esfuerzo para visitar éstos lugares. Se extrae de ellos una lección mas importante que visitando la torre Eiffel. Muchos han sido los amigos que han tratado ésta experiencia en sus blogs, entre ellos el amigo Fran que en su gran rincón  nos cuenta magníficamente su visita al campo. Yo solo quiero aportar mi pequeño homenaje y participar del recuerdo de éste horrible lugar y de todos los que sufrieron el horror Nazi. Espero que os sirva.

 Quedamos con Jorge en la estación del Zoo como el primer día en el tour de la ciudad, e igualmente nos dirigió hasta la estación central para tomar un cercanías hasta Oranienburg. Nos hizo gracia la excursión que unos niños hacían al Zoo. :-) Una sonrisa para un día de reflexión.
Fue en éste momento cuando nos dimos cuenta de la autentica dimensión de la Estación. Ya os comenté que era grandiosa, coronada por estructuras de acero y cristal, pero es cuando la usas el momento perfecto para admirarla. En la zona mas subterránea de la misma cogemos el cercanías hasta la coqueta estación de Oranienburg. El viaje dura unos 40 minutos, y el tren ha sido el mas confortable y moderno que he visto en mi vida.

 En el camino descubrimos que mi grupo es pequeño pero heterogeneo. Un padre de mediana edad y su hija ,ambos de Madrid, dos chicas Australianas estudiantes de Español, y una pareja argentina recién jubilada que iban haciendo el viaje de su jubilación,el viaje de sus vidas. Nos cuentan que vienen desde Buenos Aires a Londres para conocer Liverpool, Machester,Londres,París, Madrid,Granada,Sevilla, Amsterdam, Hamburgo,Berlín,Florencia,Venecia,Roma, y terminar en la costa Dálmata, como Katherine Hepburn en el estanque dorado,vamos.Un pareja entrañable que nos advierte que es el momento perfecto para viajar a Argentina,por resultarnos mas económico a los europeos.

Descubrimos que el pueblo es tan gris y solitario como la triste historia que alberga.Apenas hay nadie en sus calles, y menos aún a medida que nos acercamos al Campo,situado en las afueras, donde hay algunas casas, pero con aspecto deshabitado.

Ésta placa recuerda las "Marchas de la Muerte". Los Nazis al temer la llegada de los aliados deciden sacar de los campos a los supervivientes y llevarlos a pie hasta el mar (cientos de kilómetros andando y sin comer apenas), para seguir usándolos como mano de obra barata o exterminarlos definitivamente cerca del mar. Casi logran su objetivo, pero a la mitad del camino los guardianes desertan y dejan a su destino a los presos, que tras años de cautiverio siguen la fila obedientes sin vigilancia durante kilómetros, como zombies ,hasta que son liberados.
                                              Un desolada calle de Oranienburg.


 Jorge nos guía hasta la entrada del Campo, que es gratuito,  en cuyo pabellón de recepción de visitantes comienza a contarnos la trágica historia del sitio.
 Sachsenhausen es el campo madre. El centro administrativo de todos los campos de concentración del sistema Nazi. Desde aquí se organizaba el funcionamiento de todos los demás centros distribuidos por todo el Reich. Pero al principio recibe a los primeros presos políticos del régimen, los que pertenecían a otros partidos y fueron líderes de los partidos de oposición a Hitler, hasta que el campo de quedó pequeño con tanto preso político y con la llegada de los primeros judíos. A partir de ahí el desastre.

 Jorge nos explica la distribución del campo,en forma de triángulo, en cuyo vértice se encontraba la Torre 1 o torre principal que da acceso al campo, situándose los barracones en torno a la misma formando un arco, de modo que desde la torre podían verse todas las calles que daban acceso a los barracones.No había un rincón sin vigilar.


 Antes de llegar a la puerta encontramos a la derecha un edificio sin restaurar, que albergó en su día la cantina de los soldados.Si eras un preso y te llamaban para servir esa noche como camarero en la cantina, ya podías rezar.Los soldados borrachos golpeaban hasta la muerte a muchos de los desdichados reclusos,cebándose sobre todo con los de origen judío. Bautizaron a éste lugar "El monstruo Verde".
 La puerta uno y la famosa leyenda en su reja ya empiezan a dar respeto. Por ésta entrada pasaron 140.000 personas desde 1936 al 45, encontrando la muerte mas de 30.000.

 Cuando llegué de Alemania, pensé en editar las fotos, contrastarlas un poco para eliminar el color blancuzco que había reflejado aquel día plomizo en mi cámara. Después pensé que el color natural daba una credibilidad al ambiente fantasmagórico y desolado del campo. No pienso retocarlas.
 Los rusos decidieron consevar el recinto como recordatorio contra el fascismo, pero ante el mal estado de los barracones tras la guerra deciden derribarlos y colocar en su lugar esa horrible valla que señala la ubicación de los antiguos cuartos.
        La alambrada electrificada, a la que preferían arrojarse muchos presos tras años de desesperación.

 Éste tramo de la derecha es donde los reclusos eran obligados a correr hasta la extenuación ,calzando las botas militares que se fabricaban cerca del campo (también por presos).En muchos casos les daban botas de inferior número para causarles mayor daño. Es la "Calzada de los Corredores".
 A la derecha de encuentra el primer barracón reconstruido para conocer el estado de los reclusos en el campo. Desde los sucios retretes...



 ...a las duchas, donde el agua no era corriente, sino que giraba constantemente durante una semana, saneandose solamente un día a la semana.


 Al siguiente barracón llegamos rápido para resguardarnos de una leve lluvia que ensombrecía aún mas el ambiente. En éste conocemos los dormitorios donde se hacinaban los presos, incendiados hace unos años por un grupo de Neonazis...
 Me paro con gran curiosidad frente a un ejemplar del Vokischer Beobachter. Nunca había visto uno de cerca y me atrayó como un imán. Se trata del panfleto propagandistico del partido Nazi, desde el que se alentaba al odio judío y al fin de los partidos. Era el periódico oficial del Régimen.

 La exposición merece mucho la pena ,narrando la historia del antisemitismo en la Alemania Nazi, así como mostrando valiosos objetos relacionados con el campo.


 Nuestra siguiente visita pasa por las celdas del campo. En ellas fueron torturados cientos de presos políticos,entre ellos un sacerdote católico que se atrevió a desafiar al nazismo, recibiendo martirio y muerte en una de éstas celdas.

La peor muerte les esperaba al final del túnel que formaban las hileras de celdas. En el patio trasero se encontraban tres postes, con un gran clavo en la parte superior.

En ellos se colgaban de las manos a los presos que morían asfixiados por su propio peso. La historia nos va apesadumbrando cada vez mas, rodeados ahora de placas en homenaje a los inocentes que habitaron tras sus muros. Pero somos conscientes que lo mas duro está por llegar.

Sigue..

13 comentarios:

mipatriasonmiszapatos.com dijo...

Buenas compañero. A mi me gustó mucho la visita al recinto y la verdad que me alegro que estos sitios se guarden en el recuerdo para que los podamos ver. Con tus explicaciones he aprendido más de el y te lo agradezco.

Un saludo!

M.C. dijo...

Aunque no he estado, por tus descripciones supongo que se deben poner los pelo de punta cuando se está en un sitio así. No sabía que cerca de Berlín estuviera este sitio. Me lo apunto para cuando vaya a Berlín. Aunque el campo de concentración que tengo ganas de visitar es el de Auswicht (o como se escriba).
Saludos

Iacobum dijo...

Hey Victor, son lugares únicos, deberían hacerse viajes con los chavales de instituto a éstos sitios. Sabias que Alemania es hoy dia el país con mas grupos Neonazis? y aún uno de los mas antisemitas de Europa junto a Polonia y ESPAÑA? Deberiamos conocer mas a fondo ésta historia.

M.C, no te lo puedes perder. Lo mas duro está por venir. Yo también estoy deseando conocer Auschwitz jeje, vaya la palabrita.

Un abrazo a los 2.

Mike dijo...

increíble entrada! la verdad parece un lugar lleno de emociones tremendas! ahora estoy en un hotel barato en cuba ya que vine por trabajo pero no dudo que en algún momento vaya a poder hacer ese viaje! ojala se me de!
saludos!

Fran dijo...

Espeluznante lugar que no debemos olvidar. Hace poco hablé de él y tengo fotos muy parecidas a las tuyas. Es un visita muy recomendable si estás por Berlín.
Un saludo.

Iacobum dijo...

HOla Mike, que envidi estar en Cuba, que ganas tengo de ir!! Vaya contraste entre mi tema y el tuyo.

Fran, me encantó tu entrada, por eso te he nombrado al principio de la entrada,una de las mejores q he visto. Esperad que sigue la visita.

Fran dijo...

¡¡Por Dios que despiste!! Sólo puedo darte las gracias por acordarte de mi blog. Tu entrada es igual de buena y lo imp. es que nadie olvide lo que pasó.

cincuentones dijo...

Una buena entrada. Es terrible imaginar lo que ocurrió allí, al recordarlo tal vez evite no repetir la historia.
Saludos

Iacobum dijo...

CIncuentones, encantados de teneros akí. Me encanta vuestro blog,gracias por el enlace.

Os sigo. Un abrazo!!

Isaac dijo...

Genial reportaje y guia. Me lo apunto para visitar cuando regrese a Berlin (que lo haré, espero, jeje).

De hecho, no habia profundizado todavia demasiado en este blog y voy a aprovechar para ponerme al día.

Un abrazo muy grande de la familia chavetas

Isaac
www.chavetas.es

Iacobum dijo...

Me alegra que os guste Chavetas, y bienvenidos a mi rincon.

Muy chula tu página,como haces esos dibujos??

Te sigo yo también.

Un abrazo. Santi.

Anónimo dijo...

Me ha encantado el post yo estuve el pasado año pero de prácticas profesionales :)

Os dejo eñl enlace del programa que hice. Fue genial :)

http://www.puromundo.com/index.php?zona=1&zona2=buscador

Anónimo dijo...

Estupenda entrada. Yo fui hace un tiempo a realizar practicas profesionales a Berlín http://www.puromundo.com/practicas-profesionales-berlin y para mí fue una experiencia inigualable.